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¿Primero está el diseño solar pasivo?

Isabel Sala
el 05-11-2012

Gest. y Com. de Energia, S.L. (Fco. Celaya) nos ha hecho llegar esta aportación:

Como ingeniero siempre he pensado que primero esta el diseño solar pasivo, que reduzca o elimine la necesidad de las instalaciones de climatización. La energía barata nos ha hecho olvidar este principio básico, que vuelve ahora con fuerza. No hay nada como una buena señal de precio. Saludos.

Alberto Barrientos García
el 05-11-2012

Estoy completamente de acuerdo contigo, la energía más limpia es la que no se consume. En el caso actual, el consumo que reduces por eficiencia.

En este sentido y como adición, sistemas pasivos para la dermis de los edificios son altamente recomendables que mediante rehabilitación sostenible se incorporan sin cambiar la estética. Uno de nuestros cometidos principales como empresa es la incorporación de dichos nuevos materiales mediante una vigilancia tecnológica exhaustiva y la selección de los mejores despues de 2 años de experimentación.

Conocemos todos y trabajamos los mejores, si estáis interesados en conocer más, no dudéis en comunicarlo como creáis oportuno.

Un saludo

Antonio Girbau
el 06-11-2012

Abundando en lo dicho, un aspecto importante en la rehabilitación es el cambio de ventanas pues dentro de lo que es la envolvente del edificio es fácil, y relativamente barato, hacer ese cambio para el ahorro energético. Hoy en día con la alta tecnologia existente con vidrios de capas (que pueden ser de doble o triple aislamiento) se puede conseguir más ahorro de lo que parece. Si estáis interesados en este tema podríamos profundizar mas.

 

Antonio Girbau

Guardian Llodio Uno S.L.

Isabel Sala
el 07-11-2012

Interesantes reflexiones, pero Alberto Barrientos García, a que sistemas pasivos para la dermis y a que vigilancia tecnológica exhaustiva te refieres. ¿Nos lo puedes expliar un poco más?

Juli Fernandez Duran
el 13-11-2012

Es innegable que lo primero en analizar debería ser el diseño solar pasivo y estoy muy de acuerdo con todos vosotros.

Un estudio climático previo de la zona y un análisis del diseño arquitectónico que maximice la ganancia solar en los meses fríos o la protección solar en los meses cálidos, junto con una buena elección de materiales, es imprescindible para implantar posteriormente sistemas de climatización no sobredimensionados, en caso de ser necesarios.

Respecto a lo que apunta Alberto García, te refieres a soluciones como las membranas tipo EFTE que por ejemplo están instaladas en el edificio Media-TIC de Ruiz-Geli en Barcelona? Saludos.

ana isabel menéndez suárez
el 14-11-2012

Para nosotros las condiciones bioclimáticas del entorno son lo principal y el inicio básico de un buen proyecto de eficiencia energética, pero a la hora de la verdad no es tan fácil, por ejemplo vivienda unifamiliar en la costa (nosotros somos del norte), todo el mundo la quiere mirando al mar y con grandes cristaleras a ser posible. Los clientes de a pié tienen muy claro que las vistas prevalecen en sus intereses y en muchos casos se nos obliga a hacer proyecto que podrían resultar mucho más económicos y eficientes, de lo que la realidad van a ser.

Emilio J. de la Red Bellvis
el 16-11-2012

Hay métodos muy sencillos que aportan energía pasiva y ahorran energía al edificio sin tan apenas alterar el diseño (jugar con la orientación del edificio, las sombras de las aberturas acristaladas, una buena elección de los materiales en la evolvente térmica, adaptarse al entorno...) y también hay otros métodos ya no tan sencillos de hacerlo. 

Si se lleva el diseño pasivo al extremo, en ocasiones los elementos captadores de energía solar chocan con el uso diario de la vivienda. Por ejemplo, los muros trombe tienen cristales que tienen que ser mantenidos y deben ser sombreados en verano para evitar sobrecalentamiento, los pozos canadienses en muchas ocasiones presentan problemas de humedad en el aire que recirculan, los invernaderos presentan problemas de sobrecalentamiento en verano, por lo que deben estar sombreados o poder ser ventilados... en fin que todo diseño solar pasivo tiene pros y contras, conllevan un coste y un ahorro y en mi opinión es el cliente quien debe ponerlos en una balanza y decidir.

Yo recuerdo un proyecto donde se instaló un lecho de grava por el que se recirculaba el aire por la noche para refrescar el ambiente y dicho lecho de grava era un pozo de suciedad y un nido de bichos, por lo que alfinal se desistió en el uso de ese elemento pasivo.

Yo creo que hay que intentar en la medida de lo posible aplicar el diseño solar pasivo, pero ha de primar el gusto del cliente, su presupuesto y el uso del edificio. Por ejemplo, si el cliente desea unas enormes cristaleras (a lo que casi es lo mismo, enormes puentes térmicos) con vistas al mar en su vivenda en la playa hay que ponérselas, que para eso nos paga (cumpliendo el CTE claro está). Si se trata de una segunda residencia, en invierno no le preocupará mucho la energía que pierda, pero si se trata de una primera residencia yo le recomendaría instalar un sistema de persianas aislantes que permitiera cerrar gran parte de las mismas en días fríos permitiendo la entrada de luz y reduciendo la pérdida de energía, pudiendo regularlas con domótica si es necesario.

Resumiendo, diseño solar pasivo si, pero primero está el cliente.

Celaya Gómez Francisco
el 20-11-2012

Si la historia del desarrollo humano es la del ensayo y error.

Si el muro trombe o los muros cortina quizás sólo son adecuados en ciertas latitudes.

Si el lecho de grava no devino adecuado.

Si un porcentaje elevado de huecos no permite siquiera cumplir con las reducidas exigencias energéticas del CTE.

Si seguimos cuestionando, aportando y desarrollando ideas válidas de arquitectura solar pasiva.

Finalmente iremos obteniendo soluciones por el método de ensayo y error, como casi siempre.

Jesús Llorente
el 29-08-2013

Habéis menciona el “estudio climático previo”, “condiciones bioclimáticas del entorno” y “el gusto del cliente” como principales condicionantes a la hora del diseño solar pasivo. Para mi el principal condicionante se encuentra en el urbanismo. Podemos tener todo a favor, un clima sin muchas exigencias, con condiciones parecidas en invierno y verano, un cliente comprometido con el principio pasivo, que incluso no coarte la libertad del diseñador, pero si tu emplazamiento no reúne unos mínimos urbanísticos con este fin, todo esfuerzo será en vano.

Ya en época de Felipe II en las Leyes de las Indias se planteaba un aprovechamiento o protección solar por medio del buen urbanismo. La ley X, que hacía referencia a las formas de las calles decía: “en lugares fríos sean las calles anchas, y en lugares cálidos angostas”. Parece que en muchos casos este “derecho al Sol” se nos ha olvidado a la hora de realizar nuestro planes urbanísticos y hemos sucumbido a otros criterios no energéticos.

Aun así, creo que es labor del técnico aprovechar al máximo las posibilidades propias del emplazamiento, dado que toda energía que captemos del sol gracias a un diseño solar pasivo será energía que ahorremos en el proyecto.

LUIS DIAZ
el 02-09-2013

Hola a todos,

algún comentario:

Alberto, me gustaría saber, en 'abierto', a través del foro, qué son los 'sistemas pasivos para la dermis' mencionados. Soy más partidario del copyleft que del copyright del conocimiento.

Juli, mencionas el Media-Tic de Barcelona y me parece un ejemplo de lo que hay que evitar: alarde tecnológico gratuito (en cuanto a necesidad, no al precio!!). Para protejerse del sol no necesitas unos almohadones de un material de la NASA rellenos de un gas traido de Marte. Nadie me ha sabido explicar la ventaja de eso respecto a un toldo, un alero o unas lamas. Quizas habría que pensar más con criterios reales de sostenibilidad como el 'ciclo de vida', la 'energía incorporada' y el 'valor presente' de la solución a adoptar. El problema, muchas veces es que es un trabajo discreto con poca repercusión mediática.

Emilio, yo creo que ni una cosa ni otra: equilibrio, sentido común y pertinencia (adecuación de la solución con criterios de sostenibilidad real). El cliente es una parte más (con mucho peso por supuesto) de todo pero no podemos quedarnos sólo en dar satisfacción al cliente... hay que aportarles algo más. 

Javier Crespo Ruiz de Gauna
el 10-01-2014

Retomando el primer comentario de Isabel... Lo primero es el SOL: una buena orientación que permita aprovechar al máximo su energía en invierno, con un correcto dimensionamiento de los huecos y su correspondiente protección solar, principalmente al sur y al oeste, lo segundo es la envolvente, sin puentes térmicos: un buen aislamiento y carpinterías y vidrios con muy baja transmitancia térmica, lo tercero es la hermeticidad, evitar que entre el frío y se escape el calor en invierno y que entre este en verano, y para garantizar el confort y la calidad del aire, la ventilación mecánica con recuperación de calor. Estaremos así diseñando edificios de consumo de energía cási nulo cuyo aporte energético se puede obtener fácilmente de fuentes renovables emplazadas en su entorno.

iker gómez iborra
el 11-01-2014

En respuesta a la pregunta inicial, para nosotros lo primero es el usuario.

Un factor muy interesante en cuanto a eficiencia energético (pero muchas veces olvidado) es la cantidad de energía embebida y consumida por el inmueble dividido por las horas de uso (y disfrute).

Conocer, comprender y saber utilizar las condiciones climáticas, y las tecnologías disponibles para la edificación, será fundamental para crear un edificio energéticamente eficiente; pero no servirá de nada si no somos capaces de responder a las necesidades del usuario.

Por cierto: que no se confunda responder a las necesidades del usuario con transigir en sus caprichos afectando a la eficiencia energética del edificio (u otras cuestiones básicas de la edificación). Tenemos conocimientos, medios y creatividad para poder resolver un mirador al mar sin que ello sea un derroche de energía.

Finalmente me parece peligroso aludir al método de ensayo y error como fuente de sabiduría: hay errores que se "ensayan" demasiadas veces y otros que no se deberían cometer nunca. Si no, ¿dónde quedaría la ciencia y la investigación?

Javier Crespo Ruiz de Gauna
el 11-01-2014

En los edificios pasivos lo más importante es el confort (de los usuarios) que se consigue mediante una buena envolvente y una calidad de aire muy elevada. Siguiendo unos planteamientos racionales es posible cualquier tipo de arquitectura por lo que a mi modo de ver, siempre se podrá encontrar un punto de encuentro con el cliente.

LUIS DIAZ
el 12-01-2014

Estamos hablando energía consumida.

Para reducir el consumo de energía hay 3 pasos a seguir en este orden:

-reducir necesidades

-aumentar la eficiencia

-uso de energías renovables 

Por lo tanto la reducción de las necesidades es lo primero empezando por los sistemas pasivos (lo que en otros ámbitos se llama FISICA DE LA ARQUITECTURA) aquellos que de forma natural colaboran a suplir las necesidades. Aquí entraría el sol pero conviene recordar que éste va muy ligado con la inercia térmica y que existen otros sistemas pasivos.

Otro aspecto que permite esa reducción es el CONTROL. La gestión de los sistemas, ese punto de relación entre el usuario y dichos sitemas. La interface.

Por supuesto que el estilo de vida influye en las necesidades. Como bien se dice, hay que buscar un punto de encuentro sin imponer actitudes visionarias.

Una vez reducidas las necesidades de partida pasaríamos al segundo punto... pero esto es otra historia.